SOBRE EL DISEÑO Y EL ARTE

PORTADA_DISEÑO_ARTE

05 dic SOBRE EL DISEÑO Y EL ARTE

¿Por qué el diseño no es arte? En Cactus creemos que las diferencias que existen entre ambos conceptos son importantes.

Sobre el diseño.

El diseño es funcional, tiene un propósito: servir de instrumento para solucionar un problema. ¿Cuál es el principal problema de nuestros clientes? Que sus clientes, los usuarios finales, consumidores, tienen que saber diferenciar su producto del resto. Tiene una principal función comunicativa.

El diseño no busca ser interpretado libremente. Analizar un diseño mediante una mirada profunda, reflexiva y emocional no es nada útil pues el diseño gráfico tiene un mensaje específico, un propósito y una metodología  para alcanzarlo, así como recursos específicos que ayudan a dirigir la atención del usuario al mensaje que se quiere transmitir.

En el diseño, lo importante no es quien lo ejecuta, sino quien lo usa.

Sobre el arte.

El arte es forma, su propósito es representar ideas del artista, representar una parte de la realidad; es un medio a través del cual el artista expresa su visión del mundo. A parte de esto, puede tener muchos objetivos: provocar una reacción, impactar, desafiar y emocionar a quién admira o interactúa con la obra.

El arte no busca ser bueno ni malo, sino un reflejo, una interpretación. Además, dependiendo del tipo de arte, puede llegar a tener tantas interpretaciones diferentes y diversas como audiencia  de la obra.

En el arte, lo importante es quien lo ejecuta, y no quien lo usa.

¿Cuál es el objetivo que nos proponemos en el diseño de la imagen visual de un proyecto o marca?

Podemos decir que el diseño es construido según el mensaje que se quiere transmitir, mientras que el arte es construido según la reflexión que artista quiere hacer. Para el diseñador, lo prioritario debe ser que los usuarios finales tengan más facilidad para saber quién es la empresa, la marca, y qué servicios o productos ofrece. Y además, que puedan diferenciar dichos productos o servicios de la competencia.

¿Cómo tiene que ser un buen diseño?:

  • Útil, que sirva a su propósito, que solucione su problema, que le sirva al consumidor para tomar decisiones y al cliente para transmitir sus valores, para generar identidad de empresa.
  • Usable, que sea fácil de interpretar, de entender, centrado en las personas. Que no complique una situación y sirva para resolver el problema. Que le sirva además al cliente para sus diferentes aplicaciones, formatos, materiales, situaciones y contextos.
  • Deseable. Por supuesto, que sea bonito, que sea estéticamente atractivo. Pero en este orden, después de la utilidad y la usabilidad.
  • Localizable. Que sea fácil de encontrar, de diferenciar, de distinguir. Usando pocos colores, 2 ó 3 colores básicos, por ejemplo. Y que además se pueda imprimir en escala de grises, en negativo, etc. Que no complique su diferenciación.
  • Accesible, que esté adaptado al público, a sus diferentes capacidades y habilidades (idioma, cultura, valores, etc.). Y también a la empresa.
  • Creíble. Que transmita autenticidad, la verdad de la empresa, por la que haya apostado, que no confunda a nadie. Que no transmita lo que no es.
  • Aporte valor. Que al final aporte un retorno a la empresa, que le saque partido. Debe servir para vender más, por ejemplo, o comunicar mejor.

Gonzalo Alatorre, alguien que nos inspira, resume las características del diseño, y estas  son:

  1. Cuestionar y proponer
  2. Cautivar emocionalmente
  3. Volverse invisible
  4. Accesible y sustentable
  5. Expresar una relación con el consumidor

Una vez que entendamos las diferencias entre diseño y arte, podemos reflexionar sobre ambos. Si eres un cliente que necesita un diseño, debes confiar en el equipo que has contratado para trabajar tu imagen o diseño. Si no confías, busca una alternativa, pero el que sea, debes dejar que trabaje con libertad para realizar sus propuestas. A muchos clientes les gusta aportar cosas, intervenir, sentirse parte del proyecto, y eso está bien, pero no es lo mejor. Hay que aceptar el rol de cada profesional, de cada miembro de un equipo o proyecto. Contrata a diseñadores en los que confíes, de manera que puedan hacer su trabajo de manera independiente. Si como cliente sientes que tienes que estar supervisando constantemente el trabajo del equipo de diseño, proponiendo cambios, haciendo sugerencias o rectificaciones, pueden estar ocurriendo dos cosas: o que no confías en ellos, o que no son los adecuados. Soluciona una de ambas.

 

¿Te ha gustado esta publicación? Coméntanos tus impresiones o comparte con amigos/as a los que pueda interesarle.

CACTUS
contacto@cactuslab.es
sin comentarios

Deje un comentario